¿Cómo elegir una montura ibérica entre la tradición portuguesa y la doma vaquera?
Practicar la equitación ibérica requiere un equipo adaptado a códigos precisos y a una postura específica. El jinete busca un contacto franco, un asiento profundo y un encuadre seguro para ejecutar aires de pista o trabajar en el campo. Elegir una montura ibérica implica, ante todo, definir cuál es tu disciplina principal:
- La equitación portuguesa: orientada a la doma académica y al trabajo de alta escuela, favorece una pierna descendida y un jinete erguido sobre su asiento.
- La doma vaquera: heredada del trabajo de los ganaderos con el ganado, exige una monta reactiva, gran estabilidad en las transiciones francas y un confort duradero durante las largas horas a caballo.
- La adaptación al caballo: la conformación del lomo, la anchura de la columna vertebral y el espacio libre de la cruz deben guiar la abertura del arzón y la capacidad de carga de los paneles.
¿Cuáles son las particularidades de una silla portuguesa de doma?
En el corazón de la guarnicionería portuguesa, la silla portuguesa de doma se distingue por sus tacos marcados y sus galerías protectoras. Este diseño ofrece un soporte notable de la pelvis sin bloquear los movimientos de cadera necesarios para los ejercicios de reunión. Las sillas portuguesas permiten acompañar cada batida con precisión, manteniendo al mismo tiempo un asiento descendido. En nuestro catálogo ofrecemos la Silla Portuguesa de GOMES. Este modelo tradicional responde a las exigencias de presentación y de trabajo en plano inspiradas en el arte ecuestre portugués. Si dudas sobre las medidas de tu montura, nuestro equipo puede enviarte fotos adicionales desde varios ángulos.
¿Por qué montar con una silla española vaquera?
Emblema del trabajo ecuestre tradicional, la silla vaquera es famosa por su amplia superficie de contacto y su estabilidad. Con una silla española vaquera, el jinete queda encajado contra el borrén trasero envolvente, que amortigua los choques y asegura el asiento en las salidas y en las paradas netas. Para responder a estas exigencias de campo y de tradición, ofrecemos la Silla vaquera "Pablo Hermoso de Mendoza" de GOMEZ. Las sillas ibéricas de este tipo reparten el peso del jinete sobre una amplia zona de apoyo, preservando así la musculatura dorsal durante las sesiones prolongadas.
¿Qué puntos revisar para ajustar la silla al lomo del caballo?
Antes de decidirte definitivamente por una de nuestras sillas ibéricas, conviene comprobar varios puntos para preservar el confort de tu caballo:
- El equilibrio longitudinal: el asiento debe situarse en el punto más bajo en el centro, sin inclinarse hacia delante ni hacia atrás una vez cinchada.
- La libertad de la columna: el canal central debe despejar perfectamente las apófisis espinosas y dejar pasar la luz en toda su longitud.
- El apoyo de las almohadillas: los paneles deben adaptarse al lomo de forma homogénea sin crear zonas de presión puntuales.



